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Reconéctate con tus Emociones

A veces sentimos que estamos “desconectados” de nuestras emociones y cuando intentamos tratar de sentir algo se siente un vacío. En este artículo te comparto algunas herramientas para volver a sentir.


Iniciemos por entender qué ocurre con nuestro mundo emocional,


¿Por qué nos desconectamos de nuestras emociones?


A veces las personas pueden experimentar eventos difíciles (traumáticos) que conllevan un montón de emociones que van desde el enojo hasta el dolor.


Algunos ejemplos son fallecimientos, mudanzas, pérdida de empleo, dificultades de salud, abuso, etc.


Cuando el cerebro es expuesto a esta enorme cantidad de carga emocional siente que pueda estar en riesgo su “sanidad” o su supervivencia. Con lo cual como parte de seguir funcionando crea un bloqueo general a las emociones.


Intenta que el cuerpo se desconecte de las emociones para poder que la persona continúe viviendo (sobreviva).


¿Cuál es la consecuencia de no sentir?


Las emociones son muy importantes para el ser humano porque es lo que nos permite conectarnos con nosotros mismos (un termómetro de cómo estamos), empatizar con los demás (entender cómo se sienten) y conectar con el mundo que nos rodea.


Una vez que las emociones están “desconectadas” sí es cierto que sobrevivimos al evento adverso y “seguimos funcionando” pero dejamos de sentirnos vivos, conectados con otros o con el mundo.


Con lo cual no es vivir realmente…


Reconéctate con tus Emociones
Reconéctate con tus Emociones

Si hasta aquí este contenido es de valor para ti y quieres ayudar a tus hijos a estar conectados con su mundo emocional, te invito a suscribirte al Newsletter Psicología para Padres:


El rol del cuerpo en las emociones…


Hasta hace poco tiempo se pensaba que la emociones estaban en el cerebro, pero no sabía de una clara conexión con las diferentes partes del cuerpo.


Era claro que algo ocurría porque cuando alguien estaba ansioso antes de una reunión podía sentir dolor de estómago o de cabeza, o alguien muy preocupado indicaba sentir dolores de pecho.


Hoy la ciencia a avanzado lo suficiente como para haber demostrado científicamente una conexión física entre las emociones y las distintas partes del cuerpo.


Y justo esto nos ayuda para empezar a reconectarnos.


Ejercicio No. 1


Materiales que necesitarás: un bolígrafo y tu journal (diario de emociones).


Con tus propias manos harás unas sesiones de presión en las distintas partes de tu cuerpo para empezar a notar las diferencias.


¿Cómo hacerlo?

Con tu índice y tu pulgar (como si hicieras una pinza) vas a presionar primero las manos, luego los brazos, luego los muslos, el estómago, el rostro, los pies, etc.


En cada lugar que recorras lo harás más suave y luego presionarás más (sin que llegue a doler) y al mismo tiempo irás anotando en tu jornal cómo se siente cada presión. Nota las diferencias en las diversas partes del cuerpo.


Luego anota cómo se sintió (qué emoción apareció) mientras apretabas diferentes zonas. Puede ser enojo, relajación, frustración, tristeza, alegría, etc.


Ejercicio No. 2


Materiales: un peine de cerdas suaves (plástico)


Pasarás el peine de arriba hacia abajo y luego en círculos en ambas direcciones sobre las manos, luego los brazos, el estómago y las piernas.


Notarás cómo se siente en cada oportunidad y podrás ir de más suave a mayor presión (sin lastimar).


Luego en tu journal escribirás las diferencias que notaste en cada parte del cuerpo y las emociones que surgieron en cada oportunidad.

 

Wanda Bennasar

Psicóloga Clínica y Psicoterapeuta Sistémica y de Trauma (EMDR)

Contacto: wbennasar@gmail.com / +507 6679-2006 (Panamá)


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